Nubarrones que vienen desde el exterior y un escenario interno que no termina de agregar mucho entusiasmo. Sólo el tenaz aguacero de estas semanas que cayó por estas latitudes sumó mejores expectativas de buena parte de la gente del campo, el sector el que sostiene la bonanza de estos años. Las rebeliones populares que cruzan al mundo árabe están dejando señales económicas preocupantes. Los altos precios del petróleo podrían tener impacto en el crecimiento de los principales países, especialmente entre los motores que empujan la economía mundial. Pero si China e India se ven obligados a destinar más divisas para adquirir los bienes energéticos, la Argentina comenzaría a sentir ese golpe. Los valores de la soja que a comienzo de febrero habían alcanzado niveles extraordinarios fueron alcanzados en la semana por los temores de que enfrenten un oferta más débil. Aunque falta un poco para encontrar una tendencia definida en el rumbo, expertos comienzan a advertir que la escalada de conflictos no va a salir gratis. Por estos lares, aunque está a punto de transformarse en excesiva, la lluvia caída resultó beneficiosa para los productores de soja y de maíz, particularmente para aquellos que cultivan en el extremos sur de la provincia, porque estaban a un paso del desastre. La aparición de algunas plagas y hongos en los cultivos hace que la cosecha no se presente del todo buena. Se mantiene el pronóstico de que los primeros lotes de soja en el área de influencia tucumana van a ser levantados en los primeros días de abril. Pero es el avance de la inflación, el tema recurrente de inquietud entre los actores económicos y sociales. Hay quienes entienden que el Gobierno ya convalidó su visión sobre las cifras de la inflación, pese a una recurrente negación del problema. En la paritaria docente se comprometió a pagar un salario que implica una suba del 25% desde marzo. Podría ser una señal que uniforme los acuerdos salariales, aunque también es una evidencia de los efectos negativos de un modelo que no logra mas beneficios y sustento, pese al fuerte crecimiento del PBI. Confusión, volatilidad, optimismo contenido. En un punto, el año arranca como finalizó 2010.